Tabla de contenidos
- Introducción
- El interés superior del menor, por encima de todo
- Ambos progenitores mantienen sus responsabilidades
- Las particularidades cuando el hijo es un bebé
- El papel del juez: impartir justicia, no hacer daño
- Por qué buscar el acuerdo
- Caso real
- Resumen
- Preguntas frecuentes
- Conclusión
1. Introducción
Pocas rupturas son tan delicadas como la de una pareja que acaba de tener un bebé. Las emociones están a flor de piel y, a veces, uno de los progenitores quiere apartar al otro de la vida del hijo. Pero la ley es clara: el centro de cualquier decisión es el menor, y su derecho a relacionarse con su padre y con su madre no depende de cómo haya terminado la relación de pareja.
2. El interés superior del menor, por encima de todo
La Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor establece que el interés superior del menor debe ser valorado y considerado como primordial en todas las decisiones que le afecten. En una separación, esto significa que el juez no decide en función de quién tiene razón en el conflicto de pareja, sino de lo que es mejor para el hijo.
3. Ambos progenitores mantienen sus responsabilidades
En Cataluña, el Código Civil de Cataluña establece que la ruptura de la pareja no altera las responsabilidades que ambos progenitores tienen hacia sus hijos, que se siguen ejerciendo de forma compartida en la medida de lo posible. Los progenitores deben presentar un plan de parentalidad en el que concreten cómo van a ejercer esas responsabilidades: dónde vivirá el hijo, cómo se repartirá el tiempo con cada uno y cómo se tomarán las decisiones importantes.
Si quieres conocer las distintas modalidades, consulta nuestro artículo guarda y custodia en España: todo lo que necesitas saber.
4. Las particularidades cuando el hijo es un bebé
Cuando el hijo es muy pequeño, los juzgados suelen tener en cuenta circunstancias como la lactancia, los horarios de sueño y la necesidad de estabilidad. Por eso es habitual establecer regímenes progresivos, con estancias más cortas y frecuentes al principio que se amplían a medida que el niño crece. Lo que no justifica la corta edad del bebé es excluir a uno de los progenitores de su vida.
5. El papel del juez: impartir justicia, no hacer daño
En algunos procedimientos de familia, uno de los progenitores acude al juzgado con la intención de hacer daño al otro. Pero los jueces no están para eso. El juez dicta su resolución conforme a la ley y a las circunstancias de cada familia, y ampara a quien lo necesita. No va a permitir que el procedimiento se convierta en un instrumento de venganza.
Otra cosa distinta son las situaciones de violencia, en las que la ley sí limita la relación con el progenitor denunciado. Te lo explicamos en nuestro artículo sobre la denuncia por violencia y el régimen de visitas.
6. Por qué buscar el acuerdo
Los padres pueden dejar de quererse, pero no dejan de ser padres. Un acuerdo pactado entre ambos, con la ayuda de sus abogados o de la mediación familiar, suele ser mucho mejor para el bebé que una batalla judicial. Además, permite que cada progenitor sea tratado con el respeto que merece y que el niño crezca sin quedar atrapado en el conflicto.
7. Caso real
En el vídeo, nuestro cliente lleva más de una década de relación con su pareja. Acaban de tener un bebé y ahora ella quiere apartarle, como si solo hubiera servido para tener el hijo. Nos dirigimos a ella para recordarle los años en que fueron felices: es libre de no seguir con él, pero ahora hay un bebé al que cuidar, y lo mejor para el bebé, para ella y para él es que puedan llevarse bien. Él no le ha faltado al respeto ni se ha portado mal con ella.
Ante su respuesta de que quiere «sacarle los ojos», la respuesta es clara: los jueces no están para sacar los ojos a nadie. El juez dictará una resolución conforme a la ley y a las circunstancias de ambos, y no va a permitir que nadie haga daño al otro, porque un juez está para impartir justicia.
8. Resumen
| Aspecto | Qué dice la ley | Base legal |
|---|---|---|
| Criterio de decisión | El interés superior del menor es primordial | Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor |
| Responsabilidades tras la ruptura | Se mantienen y se ejercen de forma compartida en lo posible | Código Civil de Cataluña |
| Plan de parentalidad | Los progenitores deben concretar cómo ejercerán sus responsabilidades | Código Civil de Cataluña |
| Hijos muy pequeños | Regímenes progresivos adaptados a la edad | Práctica judicial |
| Situaciones de violencia | Limitan la relación con el progenitor denunciado | Art. 233-11 CCCat y art. 94 CC |
9. Preguntas frecuentes
¿Puede la madre impedir que el padre vea al bebé tras la separación?
No por decisión propia. Salvo situaciones de riesgo para el menor, el hijo tiene derecho a relacionarse con ambos progenitores, y será el juez quien fije cómo.
¿Se puede pedir custodia compartida de un bebé?
Sí. La edad del menor se tiene en cuenta para adaptar el régimen, por ejemplo de forma progresiva, pero no excluye por sí sola la corresponsabilidad de ambos padres.
¿Qué es el plan de parentalidad?
Es el documento en el que los progenitores concretan cómo ejercerán sus responsabilidades: residencia del hijo, tiempo con cada uno y toma de decisiones.
¿Es mejor llegar a un acuerdo o ir a juicio?
Siempre que sea posible, un acuerdo es mejor para el menor y para ambos progenitores. Si no hay acuerdo, decidirá el juez.
10. Conclusión
Una separación con un bebé exige poner al hijo en el centro. La ley protege su derecho a crecer con su padre y con su madre, y los jueces están para impartir justicia, no para que uno de los progenitores haga daño al otro. Buscar el acuerdo y tratar al otro con respeto es, casi siempre, lo mejor para todos.
En el área de Derecho de Familia de Leynver Abogados te acompañamos en la separación para proteger tus derechos y, sobre todo, los de tus hijos.
